Enlace a la entrevista que el programa "Es la vida" de Canal Sur Radio realizó a Miguel A. Cuevas el 28 de marzo. En ella, el traductor y prologuista de la novela resume las claves de esta brillante obra del autor siciliano Luigi Pirandello.
http://www.canalsuralacarta.es/radio/programa/es-la-vida/89
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lunes, 2 de abril de 2012
viernes, 30 de marzo de 2012
"Su marido", de Luigi Pirandello, en La tormenta en un vaso
Acaba de aparecer publicada en el blog de La tormenta..., http://latormentaenunvaso.blogspot.com.es/, la reseña de Ángeles Prieto sobre la estupenda traducción que Miguel A. Cuevas ha realizado de "Su marido".
Luigi Pirandello en el abigarrado ambiente literario de la Roma de principios del siglo veinte; el proceso de creación, con sus aventuras y contradicciones, analizado por el Premio Nobel en una novela con toques autobiográficos y cierto tinte de maldita.
viernes, 23 de marzo de 2012
Pirandello en Sevilla
El miércoles 28 de marzo, a las 8,30 h. estaremos en La Carbonería de Sevilla presentando la novela "Su marido" de L. Pirandello. Intervendrán en el acto el traductor de la obra, el profesor y poeta Miguel A. Cuevas, acompañado del editor de la obra y Pisco Lira. Os esperamos.
jueves, 15 de marzo de 2012
"Su marido", de Luigi Pirandello
La semana próxima estará en todas las librerías la novela "Su marido" de Luigi Pirandello. Una magistral disección, repleta de ironía, sobre el mundo literario y las esclavitudes del proceso de creación. Un juego de espejos en el que autores y críticos de la Roma de principios del siglo XX confunden su labor. Con una magnífica traducción del profesor de la Universidad de Sevilla y además poeta Miguel A. Cuevas, "Su marido" es una de las obras más interesantes del autor siciliano, y una de las pocas que estaba aún sin traducir al castellano.
Una oporunidad única para acercarse a la obra del Premio Nobel, que aparece en nuestra Colección Cardinales.
martes, 15 de noviembre de 2011
Cinco en un Concurso
Ediciones Traspiés, junto a los blogs Carmen y amigos, Lo que leo, El universo de los libros, Cuéntate la vida y El mundo de Dsdmona, presenta, "Cinco en un Concurso". Un concurso en cinco actos donde cada uno de estos blog sorteará un lote de cinco libros, a elegir de nuestro catálogo.
¿Cómo? Para averiguarlo habréis de daros un vuelta por estos blogs, donde no solo podréis ganar uno de los cinco lotes sino que, si os gusta la literatura, teneis asegurado pasar un buen rato.
¿Cuándo? Tranquilos, será antes de lo que imagináis.
¿Cuándo? Tranquilos, será antes de lo que imagináis.
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domingo, 26 de diciembre de 2010
Reseña sobre "Memoria de la estupidez" de Maria Teresa Lezcano
Por Antonio Garrigo Moraga
En la formación clásica los rétores utilizaban textos narrativos de extensión breve que pretendían ilustrar valores éticos y moralizantes; ejemplificadores, según el universo de principios dominante en la sociedad helena. La estructura se basa en hechos verosímiles y, mejor aún, verdaderos, que sirven para obtener alguna consecuencia y también para establecer tesis que se derivan de la historia. Se trata de una de las formas más antiguas de la narrativa aunque ha experimentado una clara evolución en su sentido.
En la parábola tradicional hay un significado aparentemente oculto, al modo de una metáfora extendida; en la narrativa actual este sentido no existe. La historia es generalmente explícita y lo que le da el valor parabólico es la introducción de elementos que pueden ser no verosímiles pero que no ocultan el valor simbólico de lo narrado y su intención última de establecer una posición ante una realidad contrastada. No es difícil, en el caso de la novela, determinar una relación con un texto que denuncia, que se compromete como es el caso de la novela de María Teresa Lezcano.
La tesis es una posición que se transmite al lector por medio de una estructura más o menos ficticia. La autora, con una fuerza expresiva notable y con una escritura de calidad incontestable, nos enfrenta a una de las situaciones más crueles que padece la humanidad. La guerra y sus secuelas focalizadas en una familia. La denuncia es directa, dura y al mismo tiempo llena de un sentido profundamente humano y hasta lírico, llena de ternura y sin que falte el humor como recurso.
Es una novela que me ha impresionado por la honestidad con la que llega la narración al lector y que, por supuesto, tiene un valor universal que trasciende la circunstancia concreta que se pueda establecer con guerras en espacios y tiempos precisos, próximos a nuestro presente. El título es explícito “Memoria de la estupidez”.
La memoria es una potencia por la que se retiene y recuerda el pasado; a partir de esta capacidad se desarrolla un tipo de texto en el que el narrador – narradora en este caso – refiere su vida o aspectos de la misma: “la memoria condensaría para reducirlos a fragmentos temporales sin unidad de medida susceptible de reproducirlos de modo fidedigno. Más de la mitad de mi vida angostada en un diario impreso en páginas de lava petrificada”.
La estupidez se refiere a los hechos o dichos de un estúpido; es decir, de un necio, de un torpe; en este caso, es la estupidez humana que se concreta en la guerra interminable entre las naciones de Símil e Ídem.
En “La Celestina” se define la vida como una permanente lucha, definición que aparece en los clásicos griegos y romanos. La lucha arranca desde el origen de los tiempos, desde el caldo primordial, desde las bacterias que evolucionaron hasta llegar al ser bípedo, como se afirma en el texto, empeñado en destruirse con saña en nombre de altas palabras, de ideales que son sólo la máscara de los intereses económicos y del poder.
Los personajes se nombran como “La Madre”, “El Abuelo”, “El niño muerto”, “La niña”, “El niño chico”, “El Padre”, “El niño de los lirones”, “El Líder”, todos en un contexto espacial y de acciones donde la violencia más atroz es lo cotidiano. La Frontera es un inmenso campo de desolación donde el fanatismo de unos y de otros provoca una lenta agonía entre la población. La descripción de este ámbito para el terror es muy eficaz y alcanza un punto especial de intensidad en “El Cementerio” donde los ataúdes se disponen en bancales, escalones de la muerte y de la putrefacción.
Otro momento donde la prosa se adensa de manera excepcional es la explosión que acaba con “El niño muerto” por acción de una bomba-margarita: “Después atisbó, entre incrédulo y aterrado, una descomunal bola de fuego acercándose en línea recta hacia él, pero nunca llegó a alcanzarle porque se le adelantó un viento que le escupió dardos hirvientes”. Un momento de lirismo en el terror es la muerte de “El niño chico”, víctima de la epidemia que se produce con el éxodo de la población. De manera tan sencilla cuanto profunda el lector siente el dolor de todos; en aquel rincón de la tienda de refugiados quedó su caballo de plástico rojo, el cowboy imaginario se marchó. Con una sobriedad léxica envidiable la narradora nos emociona en el sentido más noble del término.
Ya he señalado el humor como uno de los elementos importantes de la novela, precisamente por contraste con la realidad. Muerte y vida forman la cara y la cruz de la misma moneda y Lezcano dosifica con maestría ambos planos; en definitiva siempre hay una esperanza, por muy remota que parezca, y esta esperanza se fundamenta en los principios universales de humanidad, dignidad y libertad; justo lo contrario de lo que hacen las naciones que aparentemente se preocupan por la paz en la zona y al mismo tiempo venden armas a los dos bandos.
La religión, todas, sirven para matar en nombre de la Verdad, cada una la suya, en nombre de los Profetas, en nombre del Paraíso prometido por cada una. Símil entra en una guerra civil por motivos religiosos, todo es un caos y la familia inicia un éxodo ala país neutral de Acaso, mientras el Abuelo sustituye al Líder por su extraordinario parecido, ya que son gemelos. Pasan los años y pasa la vida y al final se plantea el problema de la maternidad de la narradora que ha vuelto a la Frontera. El final es sorprendente, inesperado como lo es esta novela inusual, magníficamente escrita, que nos mueve a pensar tanto como lo hace la extraordinaria inteligencia de ese ectoplasma que vaga por las bibliotecas, “El Niño Muerto”.
En la formación clásica los rétores utilizaban textos narrativos de extensión breve que pretendían ilustrar valores éticos y moralizantes; ejemplificadores, según el universo de principios dominante en la sociedad helena. La estructura se basa en hechos verosímiles y, mejor aún, verdaderos, que sirven para obtener alguna consecuencia y también para establecer tesis que se derivan de la historia. Se trata de una de las formas más antiguas de la narrativa aunque ha experimentado una clara evolución en su sentido.
En la parábola tradicional hay un significado aparentemente oculto, al modo de una metáfora extendida; en la narrativa actual este sentido no existe. La historia es generalmente explícita y lo que le da el valor parabólico es la introducción de elementos que pueden ser no verosímiles pero que no ocultan el valor simbólico de lo narrado y su intención última de establecer una posición ante una realidad contrastada. No es difícil, en el caso de la novela, determinar una relación con un texto que denuncia, que se compromete como es el caso de la novela de María Teresa Lezcano.
La tesis es una posición que se transmite al lector por medio de una estructura más o menos ficticia. La autora, con una fuerza expresiva notable y con una escritura de calidad incontestable, nos enfrenta a una de las situaciones más crueles que padece la humanidad. La guerra y sus secuelas focalizadas en una familia. La denuncia es directa, dura y al mismo tiempo llena de un sentido profundamente humano y hasta lírico, llena de ternura y sin que falte el humor como recurso.
Es una novela que me ha impresionado por la honestidad con la que llega la narración al lector y que, por supuesto, tiene un valor universal que trasciende la circunstancia concreta que se pueda establecer con guerras en espacios y tiempos precisos, próximos a nuestro presente. El título es explícito “Memoria de la estupidez”.
La memoria es una potencia por la que se retiene y recuerda el pasado; a partir de esta capacidad se desarrolla un tipo de texto en el que el narrador – narradora en este caso – refiere su vida o aspectos de la misma: “la memoria condensaría para reducirlos a fragmentos temporales sin unidad de medida susceptible de reproducirlos de modo fidedigno. Más de la mitad de mi vida angostada en un diario impreso en páginas de lava petrificada”.
La estupidez se refiere a los hechos o dichos de un estúpido; es decir, de un necio, de un torpe; en este caso, es la estupidez humana que se concreta en la guerra interminable entre las naciones de Símil e Ídem.
En “La Celestina” se define la vida como una permanente lucha, definición que aparece en los clásicos griegos y romanos. La lucha arranca desde el origen de los tiempos, desde el caldo primordial, desde las bacterias que evolucionaron hasta llegar al ser bípedo, como se afirma en el texto, empeñado en destruirse con saña en nombre de altas palabras, de ideales que son sólo la máscara de los intereses económicos y del poder.
Los personajes se nombran como “La Madre”, “El Abuelo”, “El niño muerto”, “La niña”, “El niño chico”, “El Padre”, “El niño de los lirones”, “El Líder”, todos en un contexto espacial y de acciones donde la violencia más atroz es lo cotidiano. La Frontera es un inmenso campo de desolación donde el fanatismo de unos y de otros provoca una lenta agonía entre la población. La descripción de este ámbito para el terror es muy eficaz y alcanza un punto especial de intensidad en “El Cementerio” donde los ataúdes se disponen en bancales, escalones de la muerte y de la putrefacción.
Otro momento donde la prosa se adensa de manera excepcional es la explosión que acaba con “El niño muerto” por acción de una bomba-margarita: “Después atisbó, entre incrédulo y aterrado, una descomunal bola de fuego acercándose en línea recta hacia él, pero nunca llegó a alcanzarle porque se le adelantó un viento que le escupió dardos hirvientes”. Un momento de lirismo en el terror es la muerte de “El niño chico”, víctima de la epidemia que se produce con el éxodo de la población. De manera tan sencilla cuanto profunda el lector siente el dolor de todos; en aquel rincón de la tienda de refugiados quedó su caballo de plástico rojo, el cowboy imaginario se marchó. Con una sobriedad léxica envidiable la narradora nos emociona en el sentido más noble del término.
Ya he señalado el humor como uno de los elementos importantes de la novela, precisamente por contraste con la realidad. Muerte y vida forman la cara y la cruz de la misma moneda y Lezcano dosifica con maestría ambos planos; en definitiva siempre hay una esperanza, por muy remota que parezca, y esta esperanza se fundamenta en los principios universales de humanidad, dignidad y libertad; justo lo contrario de lo que hacen las naciones que aparentemente se preocupan por la paz en la zona y al mismo tiempo venden armas a los dos bandos.
La religión, todas, sirven para matar en nombre de la Verdad, cada una la suya, en nombre de los Profetas, en nombre del Paraíso prometido por cada una. Símil entra en una guerra civil por motivos religiosos, todo es un caos y la familia inicia un éxodo ala país neutral de Acaso, mientras el Abuelo sustituye al Líder por su extraordinario parecido, ya que son gemelos. Pasan los años y pasa la vida y al final se plantea el problema de la maternidad de la narradora que ha vuelto a la Frontera. El final es sorprendente, inesperado como lo es esta novela inusual, magníficamente escrita, que nos mueve a pensar tanto como lo hace la extraordinaria inteligencia de ese ectoplasma que vaga por las bibliotecas, “El Niño Muerto”.
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Memoria de la estupidez
jueves, 18 de noviembre de 2010
Reseña sobre "Memoria de la estupidez", aparecida en Diario Sur de Málaga
El domingo 7 de noviembre, apareció publicada en el Diario Sur de Málaga la siguiente reseña sobre la novela "Memoria de la estupidez" de María Teresa Lezcano, editada por Traspiés en su colección Cardinales.
http://www.diariosur.es/v/20101107/cultura/lezcano-hace-alegoria-guerra-20101107.html
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Memoria de la estupidez
miércoles, 20 de octubre de 2010
Presentación en Málaga de "Memoria de la estupidez", de María Teresa Lezcano

El próximo 11 de noviembre se presentará, en la Librería Luces de Málaga, sita en la Avd. de la Alameda Principal, la novela "Memoria de la estupidez", de María Teresa Lezcano. Será a las 20 h. e intervendrá en la misma el novelista Pablo Aranda.
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