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jueves, 8 de marzo de 2012
Encuentros con el editor en Paréntesis, Málaga
Este viernes, a las 19:00, estaremos en Paréntesis, taller de escritura, para hablar de "El club de los parricidas", y de los entresijos de la edición.
En la página web de Paréntesis podrás encontrar más información sobre el acto, así como de los talleres y actividades que desarrolla.
Os esperamos.
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jueves, 22 de diciembre de 2011
El club de los parricidas en Melibro
Reseña a cargo de J.J. Holden en Melibro.
Con una estupenda introducción de Jesús Aguado, rebosante de información, este libro de 90 páginas se lee en un santiamén. Y es un claro ejemplo de la ferocidad y el humor negro de un autor, Bierce, que sigue siendo transgresor. Cinco relatos en los que Bierce no sólo ajusta las cuentas con los padres o con el aborrecible, para él, estamento familiar, sino con las leyes, la mediocridad del ser humano y especialmente su afán de codicia.
Y si un cuento cómo “Un habitante de carcosa” que no llega a las cinco páginas ( y que no está incluido en esta edición ) valdría más la pena que ver “El sexto sentido” de Shymalan, por poner un ejemplo de una historia similar, lo cierto es que “Aceite de perro” es, por ejemplo, mil veces más recomendable que el film “Sweeney todd” de Tim Burton, que es como una versión domesticada del relato del mordaz Bierce.
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viernes, 9 de diciembre de 2011
"El club de los parricidas" en "Escrito en el viento"
Reseña de José Ángel Barrueco publicada en su blog "Escrito en el viento"
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Nueva edición de este clásico que agrupa cinco cuentos (“Aceite de perro”, “Un incendio imperfecto”, “Mi asesinato preferido”, “Una tumba sin fondo” y “El hipnotizador”) de Ambrose Bierce, con traducción y prólogo de Jesús Aguado e ilustraciones de Pablo López Miñarro. Yo no lo había leído hasta ahora. Pero os lo recomiendo con entusiasmo: no imaginaba que la mente de Bierce (un escritor al que he leído poco) fuera tan macabra y tan retorcida. En este sentido, son ejemplares los inicios de los relatos.
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lunes, 28 de noviembre de 2011
El club de los parricidas
El club de los parricidas traducido por Jesús Aguado e ilustrado por Pablo López Miñarro ya está disponible en tu librería favorita.
A Ambrose Bierce lo mató Carlos Fuentes en Gringo viejo y Gregory Peck le puso rostro en la versión cinematográfica de Luis Puenzo, sin embargo difícilmente podemos hacernos una idea del autentico Bierce a través de estas obras, que novelan, eso sí, el pasaje final de su vida.
Bierce nació y se crió en la América profunda. Un padre estudioso de la Biblia, una madre temperamental y dominante y trece hermanos —todos de arraigada fe calvinista— le inculcaron un peculiar sentido de la familia y del amor filial. Él mismo definía así “parricidio” en su libro más conocido, El diccionario del diablo: “Golpe de gracia filial por el que uno se ve liberado de los irritantes tormentos de la paternidad”.
En El club de los parricidas, obra maestra del humor negro, Bierce condensa toda su capacidad para el sarcasmo y la mordacidad. Los cinco relatos que lo integran nos ofrecen un variado repertorio de procedimientos para acabar con nuestros progenitores, seguramente los mismos que a su autor le hubiera gustado emplear con los suyos. Además de brindarnos una serie de ideas que podrían sacarnos de un apuro o ayudarnos a hacer realidad nuestros más oscuros deseos, el tono desenfadado y, por momentos, insidiosamente cándido de los relatos nos provocará más de una sonrisa.
Volviendo al principio, o más bien al final: cuando Bierce se fue a México era muy consciente de que emprendía su última aventura. Tenía más de setenta años y apenas podía caminar. “Si oyes que he sido fusilado junto a un muro de piedra mexicano”, le escribió a un familiar antes de partir, “por favor, entiende que esa es una buena manera de morir. Supera a la ancianidad, a la enfermedad o a una caída por las escaleras de la bodega. Ser gringo en México, ¡eso es eutanasia!”. Todo indica que Bierce consiguió su objetivo.
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